Los estudiantes andaluces no levantan cabeza con las matemáticas y las ciencias. Ambas disciplinas se les atragantan. Sólo lo llevan peor, en España, los alumnos de Canarias, Melilla y Ceuta. Así lo indica el Informe PISA 2018, el mayor examen internacional de competencias educativas que publica este martes la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En matemáticas, los estudiantes andaluces obtienen 467 puntos frente a los 481 en que se sitúa la media nacional y los 489 del conjunto de la OCDE. En ciencias, la situación es similar con 471 puntos frente a los 483 de media en toda España y los 489 del conjunto de la OCDE.

Una preocupante situación ante la que el consejero de Educación, Javier Imbroda, ha apelado a la unidad y a la colaboración de la comunidad educativa para revertir estos «malos resultados», que confirma que Andalucía «está estancada en el furgón de cola». El consejero ha explicado que en este curso se han introducido medidas de refuerzo en matemáticas, lectura y ciencia, y materias como robótica y oratoria, pero el plan integral con más medidas se implantará en el curso 2020/21. En la misma línea ha recordado que este verano su departamento implantó un programa de refuerzo en matemáticas y fue «muy contestado», algo que le ha extrañado.

Entre tanto, lo cierto es que el Informe PISA 2018 constata grandes diferencias entre los resultados de los estudiantes del norte de España y los del sur del país. Por ejemplo, Galicia lidera la clasificación por comunidades en ciencias con 510 puntos, un resultado superior a la media de la OCDE, casi 100 puntos más de los que obtienen los estudiantes de Ceuta, 415, que son similares a los de países como México o Colombia.

España en su conjunto empeora sus resultados en el mayor examen internacional de competencias educativas, que se realiza cada tres años. En matemáticas los estudiantes españoles obtienen 481 puntos, cinco menos que en el anterior informe de 2015, y 483 puntos en ciencias, diez menos que hace tres años. Tanto en matemáticas como en ciencias, el promedio de los países de la OCDE es de 489 puntos.

Por comunidades autónomas, Navarra logra los mejores resultados en matemáticas, 503 puntos (aunque pierde 15 respecto al informe de 2015), casi cien puntos más que Ceuta, que cierra la lista española con 411. Por detrás de Navarra y superando la media de los países de la OCDE se encuentran Castilla y León (502), Cantabria y Euskadi (499), Galicia (498), Aragón y La Rioja (497), Asturias (491) y Cataluña (490).

La Comunidad de Madrid, con 486 puntos, y Baleares (483), se sitúan ligeramente por encima de la media española en matemáticas. Por debajo, están las comunidades de Castilla-La Mancha (479), Región de Murcia (474), Comunidad Valenciana (473), Extremadura (470), Andalucía (467), Canarias (460), Melilla (432) y Ceuta (411).

En la clasificación de ciencias, Galicia desbanca, con 510 puntos, a Castilla y León, que consigue 501 perdiendo 18 en comparación con hace tres años. En esta competencia, los estudiantes de Asturias (496), Cantabria (495), Aragón (493) y Navarra (492) tienen mejores resultados que la media de la OCDE. Los de Cataluña, con 489, obtienen la misma puntuación del promedio internacional. Superando la media española en ciencias se encuentran la Comunidad de Madrid, La Rioja y Euskadi (487), y Castilla-La Mancha (484), mientras que por debajo se sitúan Baleares (482), Región de Murcia (479), Comunidad Valenciana (478), Extremadura (473), Andalucia (471), Canarias (470), Melilla (439) y Ceuta (415).

En lectura, la tercera de las competencias que evalúa el Informe PISA 2018, los resultados españoles no se han publicado tras detectar «anomalías» en «un porcentaje significativo» de las pruebas realizadas el año pasado en institutos de todo el país. En la prueba de fluidez de lectura hubo estudiantes que resolvieron 20 preguntas en menos de 25 segundos respondiendo a todas con síes o noes, algo que sucedió en «un pequeño número de centros de algunas zonas de España», según la OCDE. La publicación de los resultados de esta prueba ha quedado aplazada sin fecha mientras se investigan las causas de este «comportamiento anómalo».

En cualquier caso, unos malos resultados que desde el Gobierno de la Junta, el titular de Educación ha restado importancia a que el informe se centre en los alumnos de zonas más desfavorecidas y ha manifestado que «se miden materias concretas y no se puede justificar el mal resultado» por estar situado los colegios en áreas deprimidas socialmente. Además, ha defendido que todos los niños, vivan donde vivan, «deben tener las mismas condiciones académicas y educativas».

[Fuente: diariodecadiz.es]